Como comentamos en el artículo sobre el Hardangerfjord, Bergen y toda su zona fueron un lugar protagonista para los artistas del romanticismo noruego. Y si hay un artista romántico noruego cuya huella podemos seguir en Bergen, es Edvard Grieg, quien nació en la ciudad en el año 1843.
Aunque Grieg vivió y viajó por todo el mundo, siempre mantuvo vivo su vínculo con Noruega y con Bergen, donde fallecería en 1907.
Y como no podía ser menos, la ciudad mantiene viva la memoria de uno de sus más ilustres hijos. Así, a sólo unos 10 kilómetros al sur de la ciudad, se levanta Troldhaugen, la villa que habitó el compositor (y el lugar donde reposan sus restos y los de su mujer, Nina), hoy convertida en museo.
La casa es una preciosa construcción típica del siglo XIX enclavada en un paraje natural único, y junto a la cual el compositor hizo construir una pequeña cabaña específicamente pensada como lugar en el que componer su música, con unas espectaculares vistas al lago Nordås. En el salón de la casa todavía se conserva el piano Steinway de Grieg, que todavía se utiliza en ocasiones señaladas.

Y qué mejor manera de cerrar este artículo con un pequeño fragmento (La mañana) de una de las obras más conocidas de Edvard Grieg compuesta desde su estudio con vistas al lago, Peer Gynt: